Un enlace en la nube
- Tu fichero guardado
- Un enlace a ese fichero
- Reciben el documento entero
El detalle detrás de la idea: qué guardas, qué sale, qué caduca y qué seguimos construyendo.
Guárdalo. Enseña un trozo. Cámbialo una vez.
Tus documentos de identidad, tus tarjetas y los datos que no paran de cambiar. Tu Unidy va cerrado con una clave de cifrado propia, guardada en máquinas distintas de la información, y nada de eso se puede alcanzar desde internet.
Eliges qué sale de tu Unidy, campo por campo, a quién va y durante cuánto tiempo. Un gimnasio recibe tu nombre y que eres mayor de edad, no tu pasaporte. Puedes retirarlo cuando quieras.
Te mudas y cambias la dirección aquí. Quien autorizaste lee la nueva directamente de ti, en vez de escribir al sitio que dejaste hace dos años.
Las dos primeras son tuyas desde el primer día. La tercera crece según se conecten organizaciones a Unidy.
Un ejemplo real
Un gimnasio necesita tu nombre, saber que eres mayor de edad y a veces una dirección. No necesita una copia permanente de tu pasaporte, de tu carnet de conducir ni de ningún otro documento.
Tu pasaporte
Lo que recibe el gimnasio
NombreAlex C.
Alex C.
Mayor de 18Verificado
Verificado
Caduca12 mar 2031
12 mar 2031
Número de pasaporte••••••••
No se comparte
Fecha de nacimiento••••••••
No se comparte
Imagen del documento••••••••
No se comparte
Copia hecha para Gimnasio ABC · 20 sep 2026 · el acceso caduca en 15 minutos
Si alguien ya se descargó una copia, revocar el acceso no puede borrarla de su ordenador. Por eso cada copia lleva escrito quién la recibió y cuándo.
Enseña un código QR o dicta un código corto. La otra persona no necesita ni app ni cuenta.
En construcción
Un enlace de almacenamiento en la nube le da a alguien el fichero que subiste. Con un documento de identidad, eso es entregarlo todo: tu foto, tu número de documento, tu fecha de nacimiento, tu firma y lo que sea que lleve esa página.
Unidy funciona al revés. Tu original se queda dentro de tu Unidy y ningún enlace apunta nunca a él. Cuando autorizas algo, Unidy crea en ese momento un documento nuevo, con solo lo que decidiste enseñar, a nombre de quien lo recibe.
El enlace nunca apunta a tu documento original.

Un enlace en la nube es la dirección de un fichero que ya existe. Un enlace de Unidy es una petición: pide que se haga un documento para quien tienes delante.
Google Drive
drive.google.com/file/d/1A2b3C4dE5fG6hI7jK8lM/view
Abre el fichero que subiste. Quien tenga la dirección ve el pasaporte entero.
Dropbox
dropbox.com/s/9qz1x2c3v4b5n6m/pasaporte.jpg
Lo mismo, y encima el nombre del fichero suele decir lo que es antes de abrirlo.
Unidy
unidy.me/7F3K29
No apunta a ningún fichero. Le pide a Unidy la versión hecha para quien la recibe, y deja de funcionar cuando tú digas.
El documento que subiste se queda dentro de tu Unidy. Nunca es el fichero que se envía, ni lo que abre un enlace.
Unos campos, una versión con el resto tachado, o una respuesta verificada tan simple como «mayor de edad». Lo decides tú, para quien lo recibe y para eso concreto.
Un documento nuevo, hecho cuando se pide, que lleva para quién es, para qué, cuándo se hizo, cuándo deja de funcionar y una marca que solo pertenece a quien lo recibe.
| Enlace en la nube | Unidy | |
|---|---|---|
| Qué se comparte | El fichero guardado, o una copia completa | Una versión hecha para la ocasión |
| Tu original | Se entrega o se puede descargar | No se comparte nunca |
| Qué enseña | Todo lo que hay en el documento | Solo lo que autorizaste |
| Para quién era | No suele verse en el fichero | Escrito en la propia versión |
| Marca de agua visible | No suele ir ligada a quien lo recibe | Lleva el nombre de quien lo recibe |
| Caducidad | Se puede poner en el enlace | Va con la versión y con el acceso |
| Si aparece en otro sitio | Difícil saber qué copia viajó | La versión señala para quién se hizo |
| Historial de accesos | Depende del plan y de cómo se hizo el enlace | Forma parte de cómo se comparte |
Un documento generado va unido al Unidy que lo autorizó, a quien iba dirigido, al motivo declarado, a lo que contiene, a cuándo se hizo, a cuándo caduca y a su propio identificador. Cada vez que se abre a través de Unidy queda anotado junto a él.
Si una versión aparece donde no debe, sus marcas dicen para quién se hizo. Eso no es lo mismo que demostrar quién la pasó: pudo ser cualquiera que la tuviera en la mano. Lo que desaparece es la copia anónima que podría venir de cualquier parte.
Puedes hacer que una versión deje de funcionar a partir de ahora, y tu original nunca corre peligro en ningún caso, porque nada apuntaba a él. Lo que no podemos es meternos en el ordenador de nadie: una versión ya descargada o fotografiada sigue descargada. Justo por eso lleva su nombre.
Drive, Dropbox y OneDrive hacen bien aquello para lo que están hechos. Un enlace puede pedir contraseña, caducar la semana que viene o retirarse. Lo que ninguno puede hacer es que el fichero diga menos: lo que se entrega sigue siendo el documento entero. No están pensados para compartir un documento de identidad sin exponer el fichero que guardaste.
Entregar con seguridad no es lo mismo que enseñar con seguridad.
Múdate una vez. Actualiza una vez.
Cambia tu dirección, tu teléfono o tu correo en tu Unidy. Las organizaciones que hayas autorizado toman el dato nuevo de ti, en vez de obligarte a repetir el mismo trámite decenas de veces.
Una vez, en tu Unidy.
Tu banco y tu seguro, no la tienda donde compraste una vez.
De ti, cuando lo necesitan. Sin formularios ni llamadas.
En construcciónEsta es la segunda forma de compartir: no un documento que entregas una vez, sino un dato que se mantiene correcto solo. Crece a medida que las organizaciones se conectan a Unidy, así que es el modelo que estamos construyendo, no algo que hoy funcione en todas partes.

Arquitectura de privacidad
Cada Unidy se cifra con una clave distinta, y no existe ninguna clave maestra que abra la de todo el mundo. Las llaves no se guardan junto a la información: viven en otro sistema, en otras máquinas.
Aunque se llevaran toda nuestra base de datos, se encontrarían una cerradura distinta por persona, no una puerta.
Tu información vive en una máquina. Las claves que la abren viven en otra.
Tu información personal no se vende, ni se alquila, ni se entrega de forma legible.
Lo que no te vamos a contar: que nunca podríamos leer nada. Las claves las guardamos nosotros, porque una clave que solo existe en tu móvil muere con tu móvil. Lo que sí prometemos es que ninguna llave abre la información de todos, y que las llaves se guardan lejos de ella.
De qué te protege esto, y de qué no →
La misma idea, aplicada a más papeleo de tu vida.
En la primera versión
Pasaporte, DNI, carnet, seguros, tarjetas. En un sitio, con aviso meses antes de que se acabe algo.
En la primera versión
En cualquier mostrador, en segundos y solo con los datos que elijas.
En la primera versión
Un botón de acceso para webs que enseña exactamente qué recibe cada una.
En construcción
Una dirección o un teléfono nuevos llegan a las organizaciones que autorizaste.
Hacia dónde va
«Mayor de 18: verificado» en lugar de tu fecha de nacimiento. El precio del envío sin que la tienda sepa dónde vives.
Hacia dónde va
Deja decidido de antemano quién puede acceder a qué, para que tu familia no pase meses buscando.
Dos páginas recogen, enteras, las partes que más importan.